Limpieza circuitos calefacción

Manifestaciones de la presencia de hierro y manganeso en el agua

Aunque el aumento en la concentración de hierro y manganeso no representa una amenaza directa para la salud humana, es imperativo eliminar estos elementos a fin de salvaguardar el equipo y los componentes del sistema.

Los indicios característicos de una mayor presencia de estas sustancias en el agua se traducen en la formación de depósitos y corrosión, manifestándose, a menudo, después de un tiempo transcurrido. Este tipo de agua resulta inutilizable, dado que obstruye las válvulas, codos, conexiones de lavadoras, inodoros, calderas, entre otros. El manganeso también origina manchas grasosas en el agua, tornándola inapropiada para actividades como el lavado.

Impactos de la dureza del agua

La suavización del agua se convierte en un requisito esencial para el funcionamiento eficaz de las líneas de producción en procesos tecnológicos que involucran el uso del agua. La acumulación de incrustaciones en las calderas y equipos de producción puede conllevar a la paralización de la planta, por lo que el agua dura representa un grave problema para la industria.

La formación de escala en las calderas genera obstrucciones en las tuberías, intercambiadores de calor, toberas de agua y otros componentes. Esta acumulación de sedimentos disminuye la eficiencia energética de la planta y puede dar lugar a fallos.

Mantenimiento de sistemas de calefacción

La calidad del agua desempeña un papel crucial para garantizar el óptimo funcionamiento de los sistemas de calefacción y evitar averías. Los fabricantes de calderas y las regulaciones económicas y tecnológicas imponen requisitos rigurosos en este sentido.

Con el fin de lograr un menor consumo de energía y optimizar el rendimiento, las tecnologías de calefacción actuales son más sofisticadas y sensibles en diversos aspectos, tales como materiales, aleaciones, variaciones de temperatura y secciones de paso más estrechas. Estos avances tecnológicos aumentan los riesgos de corrosión galvánica, formación de lodos e incrustaciones calcáreas, así como la proliferación de bacterias debido a las bajas temperaturas.

La solución:

Para eliminar los riesgos en sistemas de circuito cerrado, el tratamiento del agua de calefacción se presenta como la única solución para mantener las instalaciones y mejorar la eficiencia de forma sostenible.

¿Qué se debe hacer?

Tanto en proyectos de construcción nuevos como en renovaciones, se debe llevar a cabo un tratamiento sistemático de los sistemas de calefacción con el objetivo de mejorar la eficacia de las instalaciones.

El aditivo de limpieza Desincrustante es un producto especialmente diseñado para sistemas de calefacción y suelo radiante. Formulado con ácidos orgánicos completamente biodegradables y aditivos de protección, garantiza una limpieza óptima del sistema sin dañar los metales presentes en el circuito. Este producto eliminará las incrustaciones calcáreas, los óxidos de hierro, la biocapa existente y los lodos, dejando el circuito en condiciones óptimas de funcionamiento.